viernes, 28 de mayo de 2010

Carta de presentación trasnochada.

Estudiante modelo. Hijo único, pródigo y predilecto. Retraído, educado y doliente de una timidez exagerada rayando la fobia social. Matrícula de honor en el instituto, y suspenso general en primero de carrera.

Hippie de postal, porrero ocasional y borracho frecuente. Socialista, apolítico y conservador según los foros. Bautizado y confirmado por la santa madre iglesia, aunque ella no quiera saber nada de mí.

Puedo parecer respetable a las cuatro de la tarde y me caigo de un banco doce horas después. Puedo pasar del amor al odio en medio segundo, y viceversa. De la risa al llanto, y del llanto a la indiferencia. Puedo decirte que te quiero y que no te soporto varias veces en el mismo día.

Cínico, frívolo, exagerado, maniático, hipersensible, egocéntrico. Pura fachada.

Todo eso era yo. Y mientras tanto, hay un retrato mío en la habitación que se hace viejo con los años.

Me llamo Humo, y es un placer conocerte.

0 comentarios:

Publicar un comentario