No puedo con el Rap&Black, el Drum&Bass y todas esas músicas que se bailan con el cuello. Yo soy coplero, teatrero y melodramático.
Me duelen los ojos de mirar sin verte, reniego de mí.
Me he pasado media vida ocultando mis gustos musicales, y hasta cantando Molotov (todos tenemos una época oscura). Mentía cuando decía que las cintas de mi coche eran de mi madre. Pues resulta que mi madre no ha comprado un casette en toda su vida, y que la cinta de Adamo la compré en la sección de música de El Corte Inglés. En cualquier caso ahora reivindico mis gustos como si me fuera la vida en ello, y rompo una lanza por Falete cada vez que una panda de inútiles lo critican por parecerse a una señora.
Él me dijo que era libre.
Hay una canción para cada momento. El silencio no trae nada bueno. Limpio con Madonna, cocino con Sabina y bebo con Massiel, por no dejarla sola.




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